Proceso químico sin corriente eléctrica que deposita una capa uniforme de níquel-fósforo sobre superficies metálicas o de aluminio. Existen dos variantes según el sustrato:
Níquel electroless sobre aluminio.
Níquel electroless sobre acero.
Ventajas:
Deposición homogénea sin corriente eléctrica.
Alta dureza (hasta 1000 HV con tratamiento térmico).
Excelente resistencia química y mecánica.
Ideal para geometrías complejas.
Industrias:
Automotriz (válvulas, conectores, ejes).
Moldes, troqueles y matrices.
Electrónica e hidráulica.
Energía y petroquímica.
¿Cómo lo hacemos en LARMET?
Tras la limpieza y activación, las piezas se sumergen en un baño químico autocatalítico que deposita níquel por reacción química. El proceso se controla por temperatura, pH y concentración de fósforo para asegurar un depósito uniforme incluso en zonas internas.
Cotiza ahora mismo con uno de nuestros asesores
Estaremos encantados de atenderte y resolver cualquier duda: